No hay dudas de que el mercado de valores ecuatoriano necesita transformarse, incorporar tecnología, atraer nuevos inversionistas, reducir costos; sobre todo, necesita aumentar la confianza.
La discusión no debería centrarse en si existen o no operaciones extrabursátiles. Esa discusión ya fue resuelta hace años en la mayoría de mercados. La verdadera pregunta es cómo diseñar un mercado moderno que preserve transparencia, competencia y protección al inversionista.
Comparto cinco recomendaciones concretas al legislador y un tema pendiente:
1. Registro obligatorio de toda operación OTC.
2. Sistema único de información pública de precios.
3. Protección diferenciada para inversionistas minoristas.
4. Liquidación mediante infraestructura autorizada.
5. Evaluación del impacto de la reforma dos años después.
6. Interoperabilidad para invertir.
DOI: 10.13140/RG.2.2.29516.99203
1. Tomando el pulso a la discusión
Cuando un mercado de valores inicia un proceso de modernización suele aparecer una falsa disyuntiva: preservar el modelo tradicional o liberalizar completamente las formas de negociación. La experiencia internacional demuestra que los mercados más desarrollados no escogieron extremos sino múltiples formas de negociar, pero una sola forma de garantizar transparencia.
El proyecto de reforma al Código Orgánico Monetario y Financiero propone temas relevantes como: plataformas especializadas para determinados valores, negociación extrabursátil y nuevos mecanismos para canalizar operaciones. Unos consideran que representa una oportunidad para dinamizar el mercado; otros advierten riesgos para las bolsas y las casas de valores.
La verdadera discusión no debería ser quién negocia, sino cómo asegurar que toda negociación fortalezca al mercado en su conjunto.
Un mercado moderno no se caracteriza únicamente por utilizar tecnología sino porque cada operación contribuye a formar mejores precios, genera información para todos los participantes y fortalece la confianza de quienes invierten.
La transparencia no depende del lugar donde se negocia y al respecto la evidencia internacional demuestra que esto no siempre es cierto. Colombia, por ejemplo, posee un mercado extrabursátil ampliamente desarrollado. Sus operaciones deben registrarse, reportarse y liquidarse mediante infraestructura autorizada. El resultado es un mercado flexible para negociar, pero transparente para todos. Las operaciones dejan de generar información pública.
En un mercado pequeño como el ecuatoriano, donde la liquidez sigue siendo limitada, cada transacción aporta información valiosa sobre precios, rendimientos y demanda.
La tecnología no sustituye la transparencia, debe potenciarla. Si esa información se dispersa entre múltiples plataformas o permanece únicamente entre quienes participaron en la operación, el mercado pierde una de sus funciones esenciales: descubrir precios confiables.
Ni exclusividad ni desregulación. Las casas de valores cumplen un papel clave dentro del mercado pero su aporte no puede justificarse únicamente porque la ley les reserve determinadas actividades. Cuando esa intermediación agrega valor, fortalece el mercado.
El enfoque de las casas de valores debe ser: asesorar al inversionista, evaluar riesgos, prevenir conflictos de interés, buscar mejores condiciones de ejecución y ofrecer acompañamiento profesional.
Las casas de valores deben mejorar la calidad de la decisión financiera; de lo contrario, la innovación naturalmente buscará alternativas.
Por otro lado, abrir nuevos mecanismos de negociación tampoco significa reducir las exigencias regulatorias.
La innovación necesita competencia pero también necesita reglas equivalentes. La actividad económica debería regularse según el riesgo que genera y no según el tipo de institución que la realiza.
Permitir que otros actores desarrollen actividades similares bajo menores estándares de transparencia o supervisión generaría un problema distinto: arbitraje regulatorio.
Si Ecuador aspira a construir un mercado competitivo y moderno, la discusión podría orientarse hacia cinco principios sencillos.
2. Cinco pilares para una reforma sólida
Primero. Libertad para negociar; obligación para registrar.
Toda operación extrabursátil debería reportarse electrónicamente a un sistema único supervisado por la autoridad competente. Sin hacerse públicos los nombres de las contrapartes pero si conocerse en en tiempo real, el precio, rendimiento, monto, instrumento y fecha de negociación.
Lo que no se registra deja de formar mercado.
Segundo. Una sola fuente pública de información.
No importa si las operaciones provienen de una bolsa, una plataforma especializada o un mecanismo extrabursátil. El inversionista debería consultar una única fuente donde pueda comparar precios, rendimientos, volúmenes y costos.
La digitalización no consiste en multiplicar portales. Consiste en integrar información.
Tercero. Protección proporcional al tipo de inversionista.
No todos los participantes requieren el mismo nivel de protección. Por ejemplo, los inversionistas institucionales pueden admitir mayor flexibilidad.
Cuando intervienen inversionistas minoristas, en cambio, la regulación debería exigir evaluación de idoneidad, divulgación de riesgos, transparencia de costos y evidencia de mejor ejecución.
Modernizar no significa reducir la protección precisamente donde más se necesita.
Cuarto. Infraestructura segura para liquidar operaciones.
La entrega de los valores y el pago deben realizarse mediante mecanismos autorizados que reduzcan el riesgo de incumplimiento. Negociar es apenas el inicio.
Una negociación directa no debería convertirse en una operación informal.
Quinto. Evaluar antes de expandir.
La innovación regulatoria puede implementarse como un programa piloto sujeto a evaluación pública. Medir si realmente incrementan la liquidez, reducen costos, mejoran la formación de precios y amplían la participación de inversionistas.
Las reformas deben consolidarse con evidencia, no únicamente con expectativas.
3. Hablemos de Interoperabilidad para invertir
Ecuador necesita discutir una política pública sobre portabilidad financiera de las inversiones. Así como existe interoperabilidad en pagos, debería existir interoperabilidad para invertir.
El diseño operativo del sistema financiero genera mayores costos de cambio para quienes desean trasladar sus recursos desde productos bancarios tradicionales hacia instrumentos del mercado de valores
La mayor competencia del mercado de valores no proviene de otras casas de valores sino de la facilidad con la que el sistema bancario captura y retiene el ahorro de corto plazo.
La neutralidad operativa consiste en que todo inversionista debería poder mover recursos entre bancos, bolsas y casas de valores con la misma rapidez con la que hoy realiza una transferencia bancaria.
Si un depósito a plazo puede constituirse en segundos desde una aplicación , una inversión en bonos o fondos también debería poder realizarse con procesos equivalentes.
La competencia debe darse por rendimiento, servicio y asesoría, no por obstáculos operativos.
4. Las oportunidades de la reforma que deben estar claras, sin bandos, con brújula.
La experiencia internacional demuestra que la competencia entre distintos mecanismos de negociación no debilita necesariamente al mercado. Lo que sí lo debilita es permitir que cada mecanismo opere con distintos niveles de transparencia.
La discusión no debería centrarse en defender o reemplazar a un actor específico.
Debemos procurar un ecosistema donde bolsas, casas de valores, plataformas tecnológicas e inversionistas contribuyan bajo un mismo estándar de información, supervisión y protección.
El desafío no consiste en decidir dónde se negocia sino en asegurar que cada operación fortalezca el mercado en lugar de fragmentarlo.
Recordar que el mercado de valores ecuatoriano necesita transformarse, incorporar tecnología, atraer nuevos inversionistas, reducir costos; pero, sobre todo, necesita aumentar la confianza.
El verdadero desafío de la reforma no es decidir quién puede negociar valores. Es construir un sistema donde bancos, casas de valores, bolsas y nuevas plataformas compitan en igualdad de condiciones por el ahorro de los ecuatorianos, bajo reglas comunes de transparencia, protección al inversionista y eficiencia operativa.
Si la reforma logra ese equilibrio, Ecuador no solo habrá modernizado su normativa sino un paso hacia un mercado de valores más profundo, competitivo y confiable.
Por: Mariela Méndez Prado .
Facultad de Ciencias Sociales y Humanísticas de ESPOL
Palabras claves:
1. Interoperabilidad para invertir
2. Mercado de Valores
3. Bolsas
4. Casas de Valores
5. Regulación
6. Superintendencia de Companías
7. Banca
8. Digitalización
9. Arbitraje regulatorio
10. Mercado OTC
HIGHLIGHTS
1. La verdadera discusión no debería ser quién negocia, sino cómo asegurar que toda negociación fortalezca al mercado en su conjunto.
2. La transparencia no depende del lugar donde se negocia y al respecto la evidencia internacional demuestra que esto no siempre es cierto.
3. La tecnología no sustituye la transparencia, debe potenciarla.
4. Las casas de valores deben asesorar al inversionista, evaluar riesgos, prevenir conflictos de interés, buscar mejores condiciones de ejecución y ofrecer acompañamiento profesional.
5. Abrir nuevos mecanismos de negociación tampoco significa reducir las exigencias regulatorias.
6. La innovación necesita competencia pero también necesita reglas equivalentes.
7. Lo que no se registra deja de formar mercado.
8. La digitalización no consiste en multiplicar portales. Consiste en integrar información.
9. Modernizar no significa reducir la protección precisamente donde más se necesita.
10. Una negociación directa no debería convertirse en una operación informal.
11. Las reformas deben consolidarse con evidencia, no únicamente con expectativas.
12. La discusión no debería centrarse en defender o reemplazar a un actor específico.
13. Debemos procurar un ecosistema donde bolsas, casas de valores, plataformas tecnológicas e inversionistas contribuyan bajo un mismo estándar de información, supervisión y protección.
14. el mercado de valores ecuatoriano necesita transformarse, incorporar tecnología, atraer nuevos inversionistas, reducir costos; pero, sobre todo, necesita aumentar la confianza.
15. La competencia debe darse por rendimiento, servicio y asesoría, no por obstáculos operativos.
16. La mayor competencia del mercado de valores no proviene de otras casas de valores sino de la facilidad con la que el sistema bancario captura y retiene el ahorro de corto plazo.
17. Ecuador necesita discutir una política pública sobre portabilidad financiera de las inversiones.
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